sábado, 20 de marzo de 2021

Hamnet – Maggie O’Farrell

 

En la reivindicación actual del papel a menudo invisible de las mujeres en la Historia y en las historias, se tiende a ir en busca de sus hazañas en terrenos hasta ahora predominante o exclusivamente masculinos: ellas también pintaban, componían, miraban a las estrellas, filosofaban, planteaban teoremas matemáticos o hacían descubrimientos que ayudaban al desarrollo de la humanidad. Sin embargo, al presentar la historia nunca contada de la esposa de Shakespeare Maggie O’Farrell no intenta dotarla de un intelecto o un talento artístico paralelo al de su esposo. Siguiendo lo que se suele decir de ella, Agnes (como se la llama en la novela) es una campesina mayor que él con la que el futuro dramaturgo se verá obligado a casarse tras dejarla embarazada. Pero esto no hace de ella un ser inferior ni de este matrimonio una carga para los cónyuges, ni mucho menos. Agnes es una mujer en comunión con la naturaleza y con su entorno, analfabeta porque su mundo se mueve a un nivel de comunicación ancestral en el que la cultura escrita es bastante innecesaria. Es una mujer en armonía con su entorno, a diferencia de su marido que con todo su conocimiento y todas sus palabras es incapaz de vivir su propia vida en el pueblo en el que le ha tocado nacer, y tendrá que escapar a la gran ciudad para poder encontrar su nombre y su lugar en el mundo.

Este libro no intenta ser la enésima reconstrucción de la vida del dramaturgo más famoso del mundo, sino que cuenta la historia de amor de dos personas cuyas circunstancias vitales no les van a permitir la convivencia que tanto anhelan ambos. Y narra de forma descarnada el dolor por la muerte del hijo cuyo nombre da título a una de las obras más famosas del dramaturgo y a la novela, mostrando cómo las mujeres de la época se jugaban la vida cada vez que traían un hijo al mundo para después en muchos casos tener que acabar enterrándolos. Lo que hace la autora de Hamnet es poner el foco en la terrible historia de unos padres que pierden a su hijo y de una mujer que tuvo que enfrentarse sola a la vida que le tocó vivir, porque el hombre del que se enamoró solamente iba a ser capaz de vivir en un lugar dentro de su cabeza donde no había espacio para nadie más, ni siquiera para el amor que sentía por su familia.

There will be no going back. No undoing of what was laid out for them. The boy has gone and the husband will leave and she will stay and the pigs will need to be fed every day and time runs only one way. (pg. 287)

Los dramas de la vida cotidiana no son material para grandes tragedias sino para novelas sencillas, hermosas y desgarradoras como esta, que no necesita caer en lo grandilocuente ni en el melodrama para describir un dolor tan puro y sin filtros que amenaza con destrozarle el alma al lector. Hasta que llega la magnífica catarsis final, que de una forma simple y certera consigue ponerlo todo en su sitio.




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