miércoles, 28 de octubre de 2020

Reina Roja. Una historia diferente - LUIS

 

Después de toda una vida leyendo, he tenido que volver a aprender a leer para ser capaz de disfrutar de esta obra como se merece. Como devoradora compulsiva de texto tenía un montón de prejuicios sobre los cómics, me parecían un producto para lectores vagos donde te lo daban ya todo hecho. Ni siquiera habían conseguido hacerme cambiar de opinión varias décadas de residencia en Bélgica, donde la afición a los tebeos no se considera frikismo sino cultura general. Hasta que vi anunciada en las redes la publicación de Reina Roja. Una historia diferente de la mano del misterioso LUIS y algo me hizo clic en el cerebro. Esta era una novela gráfica que sí que me quería leer, porque ¿a quién no le gusta una versión alternativa de uno de sus libros favoritos?


El problema fue justamente ese: la lectura. Una novela gráfica no se lee como un libro, a no ser que quieras acabar con una conjuntivitis galopante como me pasó a mí. Tuve que aprender a ralentizar el proceso de lectura y a ampliar el foco de visión, dejar hablar a las imágenes y darme cuenta de que lo visual es tanto o más significativo que lo textual. No fue fácil, pero una vez logrado la novela eclosionó en mi cabeza con una potencia inaudita. Hay que sumergirse en un mundo muy negro para acceder a estas páginas y el aire se va a volver por momentos irrespirable. Pero la fuerza de su registro narrativo es capaz de hacer seguir adelante hasta al lector más pusilánime, hasta llegar al inesperado y abrupto final que deja sin aliento y con ganas de más.

Nunca es tarde para aprender que algo que no te gusta puede ser simplemente algo que no entiendes. Y que adentrarte en terrenos desconocidos te puede llevar al descubrimiento de auténticos tesoros como esta novela gráfica, tan dura y tan disfrutable a la vez.


No hay comentarios: