viernes, 7 de febrero de 2020

El crítico – Roberto Sánchez


En este mundo hiperconectado y sobreinformado a veces ocurren pequeños milagros, como que una alusión casual haga llegar a tus manos el libro de un autor para ti totalmente desconocido: alguien publica en las redes que se lo va a leer, haces clic en el enlace por curiosidad y el resultado es un flechazo instantáneo seguido de una compra compulsiva.
Así es como he acabado leyendo esta novela, que ha sabido mantener intacto este coup de foudre inicial. Aunque la verdad es que el autor no hace demasiadas concesiones al lector. La trama y el ritmo narrativo están perfectamente diseñados para provocar una lectura sin cuartel, pero los personajes han sido creados para despertar poca simpatía y aún menos empatía. Al menos en un principio, porque la tan manida frase “nada es lo que parece” es verdaderamente el leitmotiv de esta historia. Y como pasa tantas veces en la vida, unos seres en principio desprovistos de atractivo personal acaban robándote el corazón en el momento en el que rascas un poco sobre la superficie y ves todo lo que esconde esa desagradable costra personal que tanto rechazo te provocaba.
La historia se cierra (casi) con las estas frases que definen perfectamente la metodología narrativa de la historia y explican por qué esta lectura resulta tan atrayente y tan satisfactoria a la vez:
Por cierto, jamás he tenido la intención de juzgar a nadie. [...] Espero que quien haya llegado hasta aquí, tampoco lo haga.
Los instintos a veces son más sabios que la razón. Merece la pena arriesgarse y salirse de vez en cuando de la oferta general y los gustos trillados para ir a por ese título que por lo que sea te hace tilín. Porque eso puede suponer, como en este caso, descubrir una voz narrativa distinta y auténtica, capaz de escribir con valentía y sin tapujos pero igualmente sin cargar las tintas sensacionalistas ni caer en las truculencias tan propias del género. Tengo la sensación de que este libro podría suponer el principio de una gran amistad lectora.



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