domingo, 22 de enero de 2017

Los jardines de la disidencia – Jonathan Lethem

Se podría decir que lo más remarcable de esta estupenda y curiosa novela son los personajes, si no fuera porque el tratamiento que hace de ellos el autor es aún más remarcable. Las tres generaciones de americanos de diferentes orígenes (judío, irlandés, afroamericano) que pueblan la historia son el tipo de personaje que rara vez va a aparecer en el papel protagonista, e incluso como secundarios su papel va a ser mínimo, meros figurantes en la vida de otros seres más meritorios por ejemplares o trágicos. Pero poca tragedia hay en el fracaso colectivo de las vidas que se narran aquí, porque es un fracaso asumido por quienes lo viven como una alternativa vital elegida y buscada como la única posible para ellos. El comunismo, el pacifismo, la canción protesta, el mundo académico y la religión: cada miembro de la familia buscará su propio ámbito de desengaño, siendo el inconformismo con los propios ideales que persiguen la gran constante en sus vidas y el único punto de encuentro en su incomprensión mutua.

Los jardines de la disidencia es una lectura incómoda, incluso desagradable en algunos momentos, pero capaz de despertar en el lector a medida que avanzan las páginas la misma fascinación que sin duda sintió el autor cuando las escribía. No importa lo difícil que resulta empatizar con estos personajes tan convencidos de su propia verdad que dejarán que sus convicciones arruinen sus vidas: son criaturas creadas con amor, compasión, ironía y fatalismo por parte de su autor, y una carga tal de sentimientos no puede dar como resultado una lectura indiferente.