miércoles, 2 de noviembre de 2016

Aquí estoy – Jonathan Safran Foer






Between any two human beings there is a unique, uncrossable distance, an unenterable sanctuary. Sometimes it takes the shape of aloneness. Sometimes it takes the shape of love.







Y así, en la última página del libro, después de 571 páginas de disgresiones argumentales el autor por fin consigue decirlo: entre dos seres humanos siempre hay un espacio infranqueable, que se compone a veces de soledad y a veces de amor. Desde un punto de vista práctico, leerse  el resto del libro va a resultar una pérdida de tiempo porque no va a aportar mucho más que esta sabiduría lapidaria. Pero como por suerte los lectores solemos ser gente poco práctica, estoy convencida de que habrá otros dispuestos a  intentar cubrir la distancia que los separa de un autor americano, cuarentón, judío y recién divorciado para entrar en ese santuario personal suyo cuya puerta ha dejado entreabierta con esta novela. Que sin ser en absoluto autobiográfica, puede llegar a contener más del autor que lo puramente anecdótico de su vida cotidiana.

Jonathan Safran Foer es un autor judío de la nueva escuela con todo el peso de la tradición novelística americana a sus espaldas, que intenta encontrar una identidad literaria propia al margen de sus ilustres predecesores. Para ello, Foer va en busca de su pasado, su presente y su futuro como un nuevo judío errante, siendo testigo de la obsesión por el nazismo de sus abuelos y la obsesión por el sionismo de su generación, buscando una identificación que se le escapa. Después de sus dos primeras novelas y de un largo periodo de silencio, Jonathan Safran Foer ha decidido volcar toda la distancia que lo separa del mundo en una novela y decir con ella: aquí estoy.

1 comentario:

ILONA dijo...

También estás tú, Carmen, para regocijo de quienes disfrutamos con tus inteligentes análisis literarios.
No conozco al autor, y no se si me apetece. Como autor judío norteamericano me quedo con Philip Roth, no sé si entre ambos hay alguna similitud de estilo, de temática puede que si, por lo que cuentas.

Y la frase que remata la historia, me gusta y me resulta reconocible en la vida y las relaciones. El camino para llegar a ella ya no sé si lo voy a recorrer.

Un abrazo, amiga forera :-)