sábado, 15 de septiembre de 2012

El otoño lector que se avecina

En una visita inesperada hoy a la librería mejor surtida de mi entorno he conseguido hacerme con Telegrah Avenue, la nueva novela de Michael Chabon que por fin se ha decidido a publicar una obra de ficción.  Pero la felicidad de tener este libro en mis manos no me ha impedido ver, primero con asombro y después con grandes expectativas, la cantidad de novedades apetecibles que había en la sección de libros en lengua inglesa:  This Is How You Lose Her de Junot Díaz, N-W de Zadie Smith, Sweet Tooth de Ian McEwan, Zoo Time de Howard Jacobson.  Y todavía les faltaba A Hologram for the King de Dave Eggers, que inexplicablemente no lo tenían.

Como las comparaciones son odiosas, mejor no nombro los títulos destacados en la sección de libros en español. Solamente decir que me espera un otoño lector fundamentalmente británico.  Y que rezo por una devaluación inminente de la libra respecto al euro, porque en mi próximo viaje a Londres en un futuro cercano llevaré una maleta vacía, preferentemente con ruedas.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Sale el espectro - Philip Roth


Nathan Zuckerman, el alter ego literario de Philip Roth, hizo su primera aparición en escena en la novela de 1979 The Ghost Writer (traducida al español como “La visita al maestro”) donde se dice lo siguiente sobre lectores y escritores:  “estamos acabados, somos espectros atestiguando el final de una era literaria”.  Y Nathan como último testigo literario de su generación hará su retirada por el foro en el año 2007 con la publicación de Sale el espectro.  Desengañado de la vida y de la cultura por partes iguales, Nathan ha vivido unos años en su retiro voluntario en las montañas del que vuelve a Nueva York para vivir por última vez la esperanza, la pasión, el deseo y la memoria.  Aún siendo consciente del desengaño que le espera al final del trayecto, sus años de retiro de la escena social no le han preparado para el circo en el que se ha convertido el mundillo literario, donde la reputación de su maestro E.I. Lonoff está a punto de venirse abajo a causa de una escandalosa biografía que un joven ambicioso dispuesto a todo por hacer carrera está empeñado en publicar a cualquier precio.  Nathan Zuckerman se da cuenta de lo inútil de su retiro del mundo, pues después de su muerte el mundo se apresurará a abalanzarse sobre sus despojos para sacar partido de todos los secretos tan preciosamente guardados durante una vida entera.

Y un par de semanas después de terminar esta breve e inquietante novela, leo la noticia de la publicación de la biografía de David Foster Wallace bajo el título, oh ironía, de Every Love Story Is a Ghost Story.  Hablando de espectros y de una era literaria que llega a su fin alimentándose de la carroña moral de sus escritores muertos...  Cuando la vida se empeña en imitar tan fielmente a la ficción, la buena literatura que nos han dejado genios de la pluma como Philip Roth o David Foster Wallace es la única garantía de autenticidad que nos queda.