miércoles, 25 de julio de 2012

Personas como yo – John Irving


Y una vez más John Irving ha sido capaz de realizar su magia literaria. Se le notan las tablas que dan los años y la experiencia, se plagia a sí mismo con humor y donaire dándole una nueva vuelta de tuerca a sus temas consabidos (madre soltera, padre ausente, chico que crecen en un pequeño pueblo y se enamora de mujeres de gran envergadura física y personal, la omnipresente Viena) pero para plantearnos esta vez la vida de un chico nada corriente. O justamente muy corriente, ahí está el gran encanto del libro: Billy busca su identidad, como todos los protagonistas de las novelas de Irving, que esa identidad no sea solamente como escritor y como persona sino que también tenga una dimensión sexual es algo importante pero no estigmatizante. A diferencia de sus primeras novelas, en las que Irving se recreaba en lo más friki de la realidad social, el autor ya no busca provocar sino mostrar lo más humano de los comportamientos que se salen fuera de lo corriente. Dando como resultado una historia que resulta una delicia de leer y solamente va a ser susceptible de escandalizar a quien nunca jamás haya dudado de su identidad como persona.
Un gran libro, totalmente diferente de Twisted River, más compacto y con un mensaje mucho más claro. Una de las novelas combativas de tesis de Irving, que demuestra que a sus setenta años no ha perdido las ganas ni la capacidad de sacarle los colores a la sociedad poniendo de manifiesto las injusticias que se esconden en las buenas maneras de nuestra vida cotidiana. El único pero que podría ponerle a la historia es el mismo que ya me he encontrado en otras obras que tratan del tema de la homsexualidad: la cantidad estadísticamente improbable de homos, bis, lesbianas y transexuales que se encuentra en el entorno directo e inmediato del protagonista, me temo que en la vida real uno de los grandes problemas con los que tienen que enfrentarse quienes sienten atracciones sexuales fuera de la norma es más bien el hecho de ser el único gay del pueblo. Pero esto no es más que un detalle sin mayor importancia, realmente. Porque como dicen al final del libro: "My dear boy, please don't put a label on me - don't make me a category before you get to know me!"
En los agradecimientos finales aparecen los nombres de Vicente Molina Foix y Rodrigo Fresán (lo que no es de extrañar, uno de los últimos capítulos tiene como marco incomparable el barrio de Chueca en Madrid). A ver si estos dos caballeros a su vez agradecen el agradecimiento propiciando una rápida traducción de esta novela, cuya lectura les recomiendo muy encarecidamente.

domingo, 15 de julio de 2012

In one person - John Irving (I)


John Irving acaba de publicar un nuevo libro:

Una novela convincente sobre el deseo, el secreto y la identidad sexual, En una persona es una historia de amor incumplido -atormentada, divertida y que no deja indiferente- y un abrazo apasionado de nuestras diferencias sexuales. Billy, el narrador bisexual y protagonista, narra la historia tragicómica (que se extiende durante más de medio siglo) de su vida como un "sospechoso sexual", una frase que utilizó por primera vez John Irving en 1978 en su famosa novela sobre "casos terminales", El mundo según Garp.
Su novela más política desde Príncipes de Maine y Oración por Owen, En una persona de John Irving es un intenso tributo a los amigos y amantes de Billy, un elenco histriónico de personajes que desafían la categoría y el convenio. No menos importante, En una persona es un retrato íntimo e inolvidable de la soledad de un hombre bisexual que se dedica su vida a convertirse en alguien que "valga la pena".

Ya lo tengo en casa por cortesía de mi biblioteca municipal, bendita sea por siempre.  Y estoy a punto de empezar su lectura.  En inglés, porque de una traducción al español por el momento no hay noticia alguna, solamente que Tusquets compró los derechos de edición.  A ver si se dan prisa.

martes, 3 de julio de 2012

El método peligroso de los amores duraderos



¿Será posible que los hados se sirvan de los títulos de los libros que compramos, los discos que escuchamos, las películas que vemos para mandarnos mensajes subliminales sobre nuestra vida y destino?  Lo dudo mucho, pero no estaría mal que fuera así.  En todo caso tendré muy presente que el amor duradero es un método peligroso, espero que ambas lecturas resulten tan inspiradoras como promenten sus respectivos títulos.