sábado, 12 de mayo de 2012

Ahora sabréis lo que es correr, Dave Eggers



Entre el principio de este libro (texto que originalmente era la propia portada):
Todo lo que se narra aquí ocurre después de la muerte de Jack y antes de que mi madre y yo nos ahogáramos en el incendio de un ferry en el río Guaviare, frío y teñido de taninas, al este del centro de Colombia, con otros cuarenta y dos lugareños a los que ni siquiera habíamos llegado a conocer.
y el final:
Todo se paró durante un minuto lo juro, pero entonces el sonido y las imágenes volvieron y durante dos meses más, gloriosos e interminables, vivimos.
transcurre el relato del viaje alrededor del mundo durante una semana que Will y Hand emprenden con el objetivo de gastar los 38 000 dólares que Will recibió por el uso de su silueta en una campaña publicitaria.  Un viaje en que que Will quiere librarse del dinero, de la muerte de su amigo Jack y de los recuerdos que lo asaltan cada noche y le impiden dormir, mientras que Hand quiere divertirse, conocer lugares nuevos y ayudar a la gente local.  Una empresa esta última que resultará mucho más dura de lo que ambos habían imaginado.

El estilo narrativo es fundamentalmente el diálogo alternado con monólogos interiores de Will, que es quien narra una historia que resulta divertida, confrontante y conmovedora aunque también confusa:  ¿son Will y Hand dos jóvenes hedonistas sin sentido alguno de la responsabilidad, o corren por el mundo porque quedarse quietos en este momento de su vida simplemente no es una opción?  El libro no aporta respuestas a estas preguntas, si es que tales respuestas existen las tendrá que encontrar el lector dentro de su propia experiencia y de su propia conciencia. 

Dave Eggers es el último intelectual comprometido de nuestra época.  Pero no solo aborda sus obras con valentía y honestidad desde un auténtico compromiso moral y social, además lo hace con un talento narrativo de gran altura que hace que sus libros realmente funcionen como obra literaria.  Eggers es famoso por su biografía, por su revista, por sus acciones y por sus declaraciones.  Ya va siendo hora de que se haga también famoso por los libros que escribe.