jueves, 1 de noviembre de 2012

Telegraph Avenue - Michael Chabon


Después de tener que esperar cinco años a que Michael Chabon dejara de escribir todo tipo de libros y se decidiera por fin a publicar una nueva novela, las primeras reseñas de Telegraph Avenue tuvieron el efecto de un anticlímax.  Porque, ¿una novela sobre una tienda de discos alternativa regentada por dos amigos bastante pintorescos?  ¿Después de que Nick Hornby escribiera en High Fidelity todo lo que se podía escribir sobre el tema?  ¿¿A quién se le ocurre??

Por suerte mis temores resultaron prematuros e infundados porque Telegraph Avenue es muchas cosas, pero definitivamente no es una novela sobre una tienda de discos.  Es una novela sobre dos amigos, y sus mujeres, y sus hijos, y sus padres.  Y el barrio en el que viven, y la época en la que les ha tocado vivir.  Una novela sobre todo sobre los sueños e ilusiones de unos hombres que perdieron el tren y se quedaron mentalmente estancados en una juventud eterna mientras se casaban o no y tenían hijos de manera más bien involuntaria sin haber sido capaces de superar sus propios asuntos filiales con sus progenitores.

Como ocurre en todas las novelas de Chabon, el exceso es la norma:  una multitud de hijos, de mujeres, de bebés, de figuras paternas, de enredos sin solución que el lector no puede llegar a tomar completamente en serio porque los propios afectados tampoco saben muy bien con qué actitud enfrentarse a la vida que se les pone en contra.  Pero a diferencia de otras ocasiones en Telegraph Avenue el caos argumental funciona como hilo narrativo y como leitmotiv de la obra.  Ante la pregunta cada vez más repetida de para qué sirve la literatura en estos tiempos de crisis, este libro puede ser una buena respuesta:  la literatura como instrucciones de uso de una vida que viene sin manuales ni centros de ayuda, para aprender que se puede ser un perdedor sin morir en el intento a través de historias tan poco ejemplares como verosímiles donde el incómodo rubor del autoreconocimiento nunca queda demasiado lejos del lector.

6 comentarios:

Lina Lalinilla dijo...

Qué alegría me ha dado leer esta entrada y, además, descubrir que ¡tienes un blog! ¿Por qué no lo sabía antes? Te seguiré a partir de ahora porque ME ENCANTAS.

Carmen Neke dijo...

¡Gracias! Es un blog bastante visceral, pero me gusta saber que hay gente que me lee y aprecia lo que escribo. Sois poquitos pero selectos :)

Mike Pop Rock dijo...

Muy buena reseña Neke! Dónde consigo el disco de la portada?? ;P

Eduardo dijo...

Me sumo a lo de selecto. Gracias por la primicia de Chabon, lo que cuentas es muy prometedor (y, ciñéndome a la sinopsis, yo hubiera pensado lo mismo que tú). A saber cuándo me puedo hacer con él...

Pfanner dijo...

Debe ser difícil escribir en una tierra de herejes, por eso tiene tanto mérito lo que escribes, xD. Te felicito por tu blog, que no es la primera vez que leo. Escribes muy bien y dabes de qué hablas. Te felicito. Tienes que saber que, además, leer esta entrada me ha multiplicado las ganas de leer más de Chabon.

Arden dijo...

Pues no sabía que tenías un blog :)
Una reseña estupenda, me encanta este autor así que me ha venido muy bien.