viernes, 9 de marzo de 2012

La solución final, Michael Chabon



En esta genial reconstrucción de las clásicas novelas detectivescas, Michael Chabon socaba el género y nos lanza un inquietante mensaje: la racionalidad deductiva no puede resolver todos los crímenes... Especialmente el del genocidio nazi.

La acción se sitúa en la Inglaterra de 1943, donde están sufriendo los efectos de los bombardeos alemanes y de la guerra, están recibiendo también refugiados judíos... pero nadie ha oído hablar todavía de los campos de concentración ni sabe hasta qué punto iba a llegar la Endlösung de Hitler, la "solución final" del título. En esas circunstancias, ni siquiera el mejor detective de la historia iba a ser capaz de adivinar cuál era la verdad.
El protagonista sin nombre forma parte de la galería de protagonistas antiheroicos en los que se especializa Michael Chabon, hombres a caballo entre lo entrañable y lo patético por su inadaptación a la vida real a pesar de todos sus esfuerzos. Y como siempre también hay un personaje femenino dulce, fuerte y con los pies en la tierra a quien la vida no ha tratado demasiado bien pero que ha aprendido a seguir adelante. Un especimen mucho mejor adaptado a su entorno que los ejemplares masculinos que la rodean. Para mí la fuerza y el encanto de los libros de Chabon suele estar en estos personajes que crean y en la irónica complicidad del narrador que cuenta su historia, más que en la historia en sí que para mi gusto suele pecar demasiado de descabellada y no siempre igual de bien resuelta.
Me ha parecido un librito precioso, muy imperfecto y muy humano.


2 comentarios:

Eduardo dijo...

Y mira tú que a mí no, nada de nada, con lo que me gusta Chabon...

Carmen Neke dijo...

Es que a mí ciertos libros me sacan la vena sentimental, Eduardo. Este ha sido uno de ellos.