miércoles, 24 de agosto de 2011

More Die of Heartbreak, Saul Bellow

Un buen lector amigo califica a Saul Bellow de “plúmbeo”. Otro buen lector amigo menos caritativo lo define como “un poco coñacete”. Sin embargo, desde que me leí Herzog por recomendación de un tercer buen lector amigo (para que luego digan que ya nadie lee en España) me apetecía volver a meterme en el cuerpo unos cuantos cientos de páginas de su prosa, tan dura de roer pero tan absorbente y tan bien escrita.

Pero me temo que Son más los que mueren de desamor (también traducido como Mueren más por desamor) no me ha terminado de convencer, aunque su planteamiento era muy prometedor. Los protagonistas del libro, Kenneth Trachtenberg y su tío Benn Crader, sufren al igual que Moses Herzog de lo que podría denominarse “el ridículo tormento del hombre hipereducado”: grandes intelectuales y reputados especialistas en su materia de estudio que sin embargo son incapaces de desenvolverse en la vida social del siglo XX, hombres que en teoría lo saben casi todo pero en la práctica demuestran no saber nada en absoluto. Y la situación está planteada de manera muy inteligente e incluso humorística, con el treintañero Kenneth como narrador y comentarista implacable de las desventuras amorosas de su tío cincuentón, al tiempo que repite en su propia vida los errores del otro que tanto se empeña en analizar para tratar de entenderlos.

Es justamente este empeño analista el que me ha estropeado la lectura. Saul Bellow es un auténtico mago de la palabra escrita, y sin duda la premisa sobre la que se basa el libro de que son más los que mueren de desamor que a consecuencia de escapes radioactivos es cierta. Pero Kenneth Trachtenberg no es Moses Herzog, y sus disgresiones como narrador errático acaban resultando excesivas en un tocho novelesco de más de cuatrocientas páginas al que le sobran la mitad de ellas. El libro me ha gustado, pero sí que me ha resultado un poco plúmbeo. Y algo coñacete.


1 comentario:

Eduardo dijo...

Te olvidas de la opinión que tiene de Bellow otro buen amigo tuyo, Martin Amis: "The greatest American author ever".