miércoles, 28 de abril de 2010

Estrella distante, Roberto Bolaño


Me ha gustado este libro. No es nada extraño, porque hasta ahora me han gustado todos los libros de Bolaño que me he leído (hasta me gustó Amberes, con eso lo digo todo). Pero este libro no solamente me ha gustado por ser de Bolaño y estar escrito con la prosa tan especial de Bolaño, es que además es un buen libro que cuenta una buena historia.

Como otras novelas de este autor, los hechos de los que se habla en Estrella distante coinciden con datos biográficos del autor: el narrador-protagonista era poeta y tenía 18 años en Chile cuando el golpe de estado de Pinochet, y recuerda los hechos de antaño a sus cuarenta años, cuando ya está residiendo en España. Y al igual que otras novelas de Bolaño, la trama aquí también gira alrededor de la búsqueda de la figura elusiva de un literato, Carlos Wieder, que fue compañero poeta del narrador en Chile pero resultó ser también un asesino. Y un aviador.

La narración habla de una juventud echada a perder por los hechos políticos de un país, del rumbo que siguieron las vidas de aquellos poetas de dieciocho añosy de la gente de su entorno. Pero no hay nostalgia, ni rabia, ni acusaciones: el tono dominante en el libro es el de una triste resignación.

Una novela breve (no llega a las 160 páginas en la edición de bolsillo) muy bien escrita y con una estructura narrativa impecable. Muy recomendable para lectores que no se atrevan a leer uno de los tochos más famosos de Bolaño pero tengan curiosidad por conocer a este escritor.

viernes, 23 de abril de 2010

La caza del carnero salvaje, Haruki Murakami


El protagonista de La caza del carnero salvaje es víctima de la alienación de la gran ciudad: carece de nombre, al igual que su ex-mujer y su gato. A sus treinta años vive una vida vacía de todo sentido, sin ambiciones ni expectativas. Harán falta una chica de orejas extraordinarias, un experto en ovejas y las cartas de un antiguo amigo para sacarlo de su sopor e introducirle de lleno en el lado mitológico de la existencia. Quien pueda hacer abstracción de los elementos psicodélicos del argumento y sea capaz de descubrir el mucho humor que se esconde detrás de las escenas más excéntricas, podrá disfrutar enormemente de esta lectura. Quien no, será incapaz de pasar de la página 100. Para bien o para mal, este libro no va a dejar indiferente a ninguno de sus lectores.

Una historia similar a la de su personaje tuvo que vivir el propio Murakami en la época en la que escribió esta novela, a principios de los años 80: hasta entonces había vivido en Tokio y regentado allí un jazz café, pero decidió cerrarlo e irse a vivir al campo para llegar a ser escritor. Durante su juventud rebelde, Murakami no quería ser un escritor japonés, a pesar de ser hijo de profesores de literatura japonesa, quería ser un escritor en general. Pero sus repetidas estancias en el extranjero (tanto en Europa como en los EE.UU.) fueron reafirmando su identidad japonesa, sin que Murakami perdiera con ello su propia personalidad y estilo narrativo. Como dice el protagonista de esta novela al final del libro: "Sin duda era un mundo aburrido y mediocre. Pero era mi mundo".

sábado, 17 de abril de 2010

El libro de las ilusiones, Paul Auster


No me gusta Paul Auster. He terminado llegando a esta conclusión después de tres intentos en su narrativa. La Trilogía de Nueva York me resultó incomprensible, y en La noche del oráculo el propio autor se enreda en su maraña de acciones entrecruzadas que no sabe cómo desenredar. El libro de las ilusiones es ciertamente una obra de otro calibre, mucho más conseguida que las otras dos, pero el autor se las arregla para estropear lo que podía haber llegado a ser una obra maestra.

Paul Auster es un gran escritor, un gran narrador y un gran inventor de historias. Su obsesivo universo metaliterario de escritores residentes en Brooklyn perseguidos por la desgracia tiene una enorme fuerza atractiva, y puedo comprender que este autor tenga un gran número de seguidores incondicionales. Sin embargo lo pierde la desmesura, no sabe dosificar los elementos de sus novelas, y acaba asfixiando al lector en una avalancha de sucesos, cruces de hilos narrativos, casualidades argumentales y explicaciones que no vienen a cuento. La historia de Hector Mann, el cineasta misteriosamente desaparecido, habría dado por sí misma para llenar toda la novela. Y David Zimmer, el narrador que se sumerge en el estudio de las películas de Hector Mann para darle algo de sentido a su vida, ofrece al lector un exhibicionismo morboso de sus desdichas que resulta perversamente atractivo. Pero toda la última parte de la novela sobra, la acumulación de nuevos personajes e historias solamente sirve para hacer incongruente e inverosímil una narración que de otra manera le habría quedado redonda. Un buen editor podría haber salvado a Paul Auster de sí mismo, una pena que nadie llegara a hacerlo.

viernes, 16 de abril de 2010

Pan, Knut Hamsun


Esta ha sido una lectura extraña, de la que todavía no estoy segura si me ha gustado o no. Pan (1894) es una de las primeras novelas del noruego Knut Hamsun, ganador del premio Nobel de literatura en 1920. Y la historia de los amores del teniente Glahn se sitúa de lleno en la tradición del Romanticismo decimonónico: la naturaleza animada, agreste, en la que el teniente se siente mucho más cómodo que en la sociedad; y su amor por las mujeres, lleno a la vez de admiración y extrañamiento y condenado a fracasar desde el principio. Pero el teniente Glahn resulta ser un héroe existencialista inmerso en este escenario romántico, y su amada Edvarda se nos presenta como un ser imperfecto, voluble y caprichoso pero a ratos enternecedor, lejos de la idealización de las heroínas del siglo XIX. Es un planteamiento esencialmente moderno de una situación clásica, es el Werther de Goethe reescrito por Camus en un momento de enajenación creadora.

Isaac Bashevis Singer escribió sobre este libro:
Los escritores verdaderamente originales no se proponen construir nuevas formas de expresión o imaginar nuevos temas solamente para parecer novedosos. Su originalidad proviene de su extraordinaria sinceridad, porque se atreven a exponerse, a revelar sus pensamientos y sus peculiaridades más profundos.

No sé si me ha gustado o no, pero tengo que admitir que es un libro con un carácter muy propio. Y eso es algo que se puede decir de muy pocas obras literarias.

domingo, 11 de abril de 2010

De dragones, ovejas y traducciones


Lo de las traducciones de los títulos de los libros es uno de los misterios mayores que existen en el mundo de las letras. ¿Por qué La caza del carnero salvaje de Haruki Murakami se llama en idioma hereje La caza de la oveja perdida? En japonés el título viene a ser "Hitsuji o meguru boken", que a saber qué quiere decir en realidad. En todo caso, salvaje no sé si será el animal en cuestión, pero perdido está, sin duda alguna. No ha habido manera alguna de echarle mano al libro, todavía lo tengo encargado en la librería a la espera de que sea cazado y pueda ponerme con él para el club de lecturas que empezó este viernes.

Y ya que estaba de safari libresco, aproveché para traerme a casa un dragón para intentar fomentar la lectura entre la juventud familiar. Hace un par de días fuimos al cine a ver la película esa de entrenar dragones. La lectura para mí más que un hábito es un vicio, así que leyendo los títulos de crédito mientras salíamos de la sala vi que la película estaba basada en un libro. Y estas son ocasiones que no se pueden desaprovechar. Tras la compra vino la ineludible sesión de marketing casero: dejar que los lectores meta observen y acaricien el libro, para arrancárselo después de las manos diciendo "pero no lo vais a leer hasta la próxima semana". Y ahí lo tengo, en la estantería, recibiendo las miradas deseosas de mis hijos que no ven el momento de poder leerlo por fin. Por cierto que el título en hereje es "Cómo domesticas un dragón", cambiando el Cómo entrenar a tu dragón del original inglés que sí se ha conservado en español. Lo dicho: un misterio.

sábado, 10 de abril de 2010

Amor de Artur, X.L. Méndez Ferrín


Me encanta recibir libros de regalo, es la ocasión perfecta para ampliar los propios horizontes lectores. Los gustos personales siempre acaban llevándonos a los mismos autores, los mismos estilos, los mismos temas. Un libro desconocido que llega a nuestras manos a través de un amigo lector que conoce nuestros gustos y nuestras fobias, es un mapa para un territorio inexplorado en el que encontraremos dificultades e impedimentos, pero también tendremos la posibilidad de encontrar tesoros insospechados.

De esta manera tan inesperada como feliz llegó a mis manos el libro Amor de Artur de X.L. Méndez Ferrín. Solamente por la preciosa portada, y la no menos preciosa dedicatoria que el remitente me había escrito en su interior, sería ya uno de mis mayores tesoros bibliográficos. Pero es que además es un libro intrigante, desigual, imperfecto como siempre lo es todo lo verdaderamente atrayente. Se compone el libro de cinco relatos tan diferentes entre sí, que casi se podrían considerar como cinco ejercicios de estilo. No cada relato está igual de conseguido, para mi gusto la voz narrativa del autor encuentra su mejor cauce cuando habla de leyendas y sucesos posiblemente ocurridos en un tiempo y un espacio míticos, pero unidos a la realidad actual por la memoria colectiva de unos cuantos seres que saben de su existencia. El autor también es poeta, y esa vena poética se evidencia en sus relatos, dotándoles de una ambigüedad a veces molesta pero igualmente evocadora y hermosísima en su forma.

Un libro extraño. No va a estar entre mis colecciones de relatos favoritas, pero sí que tiene un encanto especial y un regusto único. Si tienen ocasión, pruébenlo y juzguen por sí mismos.

jueves, 8 de abril de 2010

Marea muerta, Juan Barber


Elegir un libro para regalar a un buen lector es muy difícil, porque los buenos aficionados a la lectura suelen hacerse rápidamente con los libros que les interesa leer. Para contentar a estos devorapáginas, lo ideal es poder encontrar un libro desconocido que reúna las necesarias cualidades de entretenimiento, interés y calidad literaria. Marea muerta de Juan Barber cumple con todos estos requisitos, es una novela magnífica de una editorial tan discreta como desconocida y mal distribuída, y que debido a ello poca gente tiene. Es un gran libro que ya he regalado en un par de ocasiones, y que sin duda volveré a regalar si se me presenta la ocasión.

Esta es una novela para disfrutar con su lectura: leer por el puro placer de leer, embarcarse en la aventura del protagonista a bordo del barco pesquero en el que navega durante unos meses, y mientras tanto ir descubriendo poco a poco rasgos de su vida y de su personalidad, y también ir conociendo a los otros hombres que navegan con él. Una novela que se puede leer como un libro de aventuras, o como una novela de tránsito acerca de un chico que llega a hacerse un hombre. Pero también puede hacer meditar sobre las relaciones sociales y personales, y sobre lo poco que se llega a conocer a la gente que nos rodea.

El éxito y el prestigio literarios no siempre ofrecen garantías de calidad, mientras que entre autores nuevos y desconocidos se pueden encontrar muy buenas lecturas. Este libro es una prueba más de ello.

martes, 6 de abril de 2010

Todo está iluminado, Jonathan Safran Foer


Jonathan Safran Foer, un joven estudiante americano, viaja a Ucrania en busca del lugar de procedencia de su abuelo, para encontrar a Augustine, la mujer que supuestamente le salvó de los nazis. Pero las atrocidades de la guerra borraron la memoria colectiva de un pueblo, borraron incluso al propio pueblo del mapa: por eso el autor empieza a construir él mismo la historia de su pasado. Mientras tanto su guía ucraniano, el joven estudiante Alex, va contando en cartas dirigidas al autor y en un inglés muy imperfecto los sucesos que vivieron durante la estancia de Jonathan en Ucrania, buscando el pueblo del que huyó su abuelo para emigrar a América. Mientras la historia de Jonathan va avanzando en el tiempo, el viaje del que habla Alex va sacando a relucir los hechos del pasado, hasta que ambas líneas argumentales confluyen en la fatídica fecha del 18 de mayo de 1942.

De esta manera se va construyendo una saga familiar muy peculiar, mezclando mitos y realidades, donde la memoria ocupa un lugar prominente como vehículo de transmisión entre generaciones. Todo el libro gira en torno a la familia, nuestros antepasados y nuestro futuro, qué recibimos del pasado y qué les daremos a nuestros hijos para que tengan un futuro mejor que el nuestro. El viaje que Jonathan emprendió para buscar sus raíces, resultará ser para su guía y alter ego ucraniano Alex todo un proceso de iniciación para encontrar su propia valía personal y su lugar en el mundo.

viernes, 2 de abril de 2010

Maps & Legends, Michael Chabon


Este libro todavía no ha sido traducido al español, y es una lástima porque su lectura merece mucho la pena. Los artículos recogidos en él, la mayoría aparecidos anteriormente en el The New York Review of Books, tienen como denominador común el ser todos una búsqueda de la esencia misma de la literatura, que para Chabon es contar historias. El escritor que se embarca en una narración vive la misma aventura que el explorador del siglo XIX que partía en expedición hacia tierras incógnitas, atraído por los espacios en blanco que encontraba en los mapas. Por eso los escritores innovadores se van a mover siempre en las tierras fronterizas entre los géneros y estilos, partiendo de territorios conocidos pero buscando su propia voz en esos espacios en blanco de los mapas literarios.

El buen escritor hará uso de todo su bagaje cultural a la hora de crear su nuevo territorio narrativo. Es por eso que Chabon lamenta el descrédito en el que ha caído la cultura popular y de entretenimiento, de la que se confiesa un gran fan, porque ese descrédito está limitando la libertad de movimientos y el campo de acción de los escritores que quieren operar entre los géneros establecidos. Chabon pone algunos ejemplos de autores que en su opinión han logrado este mestizaje de géneros (McCarthy en "La carretera", Pullman en "La materia oscura", entre otros) y después pasa a hablar de la gestación de su propia obra, que se ha visto influenciada tanto por Scott Fitzgerald y Philip Roth como por los cómics y las novelas de detectives y ciencia ficción que fueron su lectura preferida durante toda su infancia y juventud.

El fin último del escritor es contar una historia, y entretener a su público mientras la cuenta, y para tal fin deberá usar todos los medios a su alcance.
Chabon reivindica la libertad absoluta del autor, que tiene que ir en busca de su propio territorio narrativo siguiendo los mapas y las leyendas que haya ido encontrando en su camino y le puedan ser útiles, sin importar lo culto o lo popular de su naturaleza.



No se le puede localizar, hay que localizarlo
No se le puede localizar, hay que localizarlo

Lo llamaron el loco y la compañía,
en soledad es donde prefería estar,
donde debería estar, él ve lo que tú no puedes ver, ¿es que no lo ves?

Quizás se quedó atrapado en la leyenda,
Quizás se quedó atrapado en el ambiente
Quizás estos mapas y legendas
Han sido malinterpretados

Por el camino la carretera se divide
Dibújame los lugares que has visto
Los que saben lo que yo no sé
Hablan del amarillo, el rojo y el verde

No se le puede localizar, hay que localizarlo
No se le puede localizar, hay que localizarlo
No se le puede localizar, hay que localizarlo

El mapa que dibujaste no parece real
El solamente canta sobre lo que ha logrado ver
Indícame la leyenda, indícame el este
Indícame el amarillo, el rojo y el verde

Quizás se quedó atrapado en la leyenda,
Quizás se quedó atrapado en el ambiente
Quizás estos mapas y legendas
Han sido malinterpretados

¿Hay que localizarlo? No se le puede localizar
¿Hay que localizarlo? No se le puede localizar
¿Hay que localizarlo? Ya no se le puede localizar