martes, 28 de diciembre de 2010

Respiración artificial, Ricardo Piglia


Ya sé que no está bien decir de un libro regalado que es un truño. Y en el caso de Respiración artificial además es una gran injusticia hacia el libro, que está muy bien escrito y no carece en absoluto de calidad literaria. Pero tengo que admitir para mi vergüenza que no me he enterado de nada. La novela tiene pasajes estupendos, cierto, pero en su totalidad no sé qué es lo que el autor pretendía contar con esta historia, ni siquiera estoy muy segura de haber entendido de qué iba la historia en sí. Sospecho que es una especie de libro en clave, escrito para los amiguetes intelectuales capaces de captar al vuelo las referencias encubiertas que se encuentran en él. A mí esta lectura me ha dejado más que nada un hondo sentimiento de frustración. Pero como bien dijo la persona que me lo regaló: no es culpa del libro, es culpa tuya. O sea, mía.

1 comentario:

Nathan Z. dijo...

La persona que te lo regaló no sabe lo que dice.