domingo, 21 de noviembre de 2010

La epopeya del bebedor de agua, John Irving

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Hace ya tiempo, cuando era mucho más joven, me leí todos los libros que John Irving había publicado hasta la fecha. Tras esa lectura maratoniana, me quedé con la impresión de que Doble pareja y La epopeya del bebedor de agua eran dos novelas bastante flojas del autor y también de temática bastante similar, sobre problemas de pareja y de adaptación a la vida adulta, chicas grandes con grandes pechos y la ciudad de Viena como paraíso perdido que nunca existió. Los años me han traído la relectura de estas dos novelas y un juicio muy diferente sobre ellas, Doble pareja me pareció aún más floja que en su primera lectura pero La epopeya del bebedor de agua se me ha revelado como una novela realmente inolvidable.

Uno de los triunfos de Irving como novelista es su perfecto dominio de las estructuras narrativas más complejas. Sus novelas son fragmentarias, con saltos adelante y atrás en el tiempo, con personajes que van y vienen y cuyo auténtico rostro no se nos va a revelar hasta bien avanzada la trama. Y a pesar de todo esto son de fácil lectura, el lector nunca se va a perder en la maraña argumental porque el sendero está perfectamente delimitado. En La epopeya del bebedor de agua, esta manera de contar la historia es fundamental en la narración, porque la realidad del protagonista se nos va a ir revelando poco a poco a medida que vamos conociendo su pasado y su realidad actual, qué le ha llevado al estado en el que se encuentra y por qué dejó todo lo que fue dejando por el camino. El protagonista es un hombre de vida muy poco ejemplar, pero toda la novela destila un clima de ternura, comprensión y empatía tan grandes que no queda más remedio que acabar sintiendo simpatía por él.

Un autor menos dotado podría haber terminado cayendo en el melodrama rosa, pero John Irving tiene un estilo y una voz narrativa tan personales y por momentos tan extremos que le impedirán caer en etiquetas fáciles. El resultado es una novela que todo el mundo se puede leer con gusto, un gran libro al alcance de todos los públicos y también un buen libro para lectores experimentados que quieren iniciarse en la lectura en inglés.

1 comentario:

núria dijo...

Vaya suerte ha tenido quién ha recibido su regalo! Estoy segura que lo leerá con mucho gusto. Irving es un gran escritor, quién regala libros suyos es una gran persona.