viernes, 3 de septiembre de 2010

Campos de Londres, Martin Amis


No hay remedio: lo mío con Martin Amis es un amor imposible. Me gusta la persona, me gusta el escritor, me gusta su sentido del humor tan incisivo y lacerante. Pero tengo un serio problema con sus libros, y es que no los entiendo.

Mi primera y única incursión anterior con la literatura de Amis fue hace más de veinte años con Dinero, su novela más famosa, y me supuso tal shock de incomprensión que juré no volver a leerme nada suyo mientras me acordara. Si me he leído London Fields ha sido porque todo lo bueno que se dice sobre este autor me convenció de que ahora en la madurez estaría yo mejor dotada intelectualmente para comprender los entresijos narrativos de sus obras, y pensando que leerlo en el idioma original también podría ayudar. Pero por desgracia, no ha sido así. London Fields es un buen libro, sin duda alguna, pero yo no veo por dónde cogerlo. Es una novela apocalíptica sobre el fin del mundo, el fin del amor, el fin de la civilización, del ser humano, de todo, hasta ahí llego. Pero no entiendo nada de la trama, ni de los personajes, ni de sus motivaciones, y mucho menos del final.

Dos intentos de aproximación a Martin Amis, en dos épocas diferentes,dos países diferentes y dos idiomas diferentes. Y los dos intentos han acabado igual de mal. El nuestro es un caso evidente de incompatibilidad de caracteres.

5 comentarios:

Amkiel dijo...

Quizás a la tercera va la vencida: Podrías probar con “Experiencia”, su libro de memorias de hace unos años (el libro... y las memorias, claro).

Eduardo dijo...

Hola Carmen. Creo que el tiempo ha ido poniendo de relieve las muchas carencias de Amis como escritor de ficción. No sé si por sangre o por simple ambición personal, parece creese llamado a ser Nabokov o Bellow, y no sólo está muy lejos de conseguirlo; además, sus compañeros de generación (McEwan, Ishiguro, Barnes, incluso Swift) han demostrado ser más versátiles y estar mucho más dotados para la fabulación que él.

La de Amis es una personalidad magnética. Es un intelectual brillante que se empeña infructuosamente en escribir ficción (hay tantos...). No sé si los medios, él mismo o la interacción de ambos están reduciendo su figura hasta convertirlo en un simple provocador, alguien a quien llamas cuando quieres incorrección política: Islam, feminismo... ¿Tiene sentido ejercer de enfant terrible a los 60?

Para mi gusto, lo más interesante de Amis como escritor de ficción está en los inicios: "El libro de Rachel", "Campos de Londres", "Éxito" o "Dinero"... De lo posterior sólo salvaría "Tren nocturno".

Yo creo que la mejor cara de Amis está en sus libro que no son de ficción. Mi libro favorito es "La guerra contra el cliché", una recopilación de críticas y escritos sobre literatura. No creo que Amis sea exactamente un buen crítico; al contrario, que es demasiado ególatra, que su personalidad se impone en cada texto. Dicho de otro modo, Amis recurre a los libros de los demás para hablar de sí mismo, y eso me parece interesante y mucho más eficaz que cuando se pone a construir una novela para eso mismo. Por eso me gustó también "Experiencia", en la que revela su contradictoria relación con su padre. Tratándose de una obra autobiográfica no hacen falta pretextos: da rienda suelta a su narcisismo de manera mucho más honesta.

Bueno, disculpa el rollete. Espero que encuentres algo de interés en mis opiniones sobre el autor.

Carmen Neke dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios, Amkiel y Eduardo. Le tenía ganas a "Experiencia", a pesar de todo, y después de vuestros consejos ya es seguro que caerá.

Carlos G. dijo...

Cuando no se puede no se puede, Carmen. Yo no he probado a Amis, y es que como no lo conozco todavía no me llama. Me ocurre algo parecido con Saramago. Me encantan sus historias y su prosa, pero nunca soy capaz de acabarme sus libros (y ya tengo unos cuantos). Bueno, excepto el de la ceguera y el de Caín, por breve. Y el de Jesucristo, pero porque era joven y rebelde.

Carmen Neke dijo...

Pues fíjate qué casualidad Carlos, el próximo libro que voy a comentar es uno de Saramago. Comprendo que haya gente que no pueda con él, pero tiene una gran ventaja sobre Martin Amis: al menos soy capaz de entender lo que escribe.