sábado, 12 de junio de 2010

El Corazón del Tártaro – Rosa Montero


Las primeras novelas de Rosa Montero fueron una compañía constante en mis años mozos, cuando aún era capaz de entusiasmarme por completo con mis lecturas y de profesar una admiración sin límites por sus autores. Todavía conservo en cierta medida aquella capacidad de entusiasmo, pero se ve atemperada por el sentido crítico que queramos o no se nos va desarrollando con los años. Este libro, que sin duda habría hecho las delicias de mi yo juvenil, ahora solamente me ha gustado con reservas.

La historia es muy buena, y está muy bien contada, con el tono justo además. La historia de Zarza y Nicolás, los mellizos que comparten primero una infancia desgraciada para después caer juntos en el infierno de la droga y la delincuencia que acabará por separarles, podría haber dado lugar a una novela existencialista, de realismo social o de denuncia. Pero Rosa Montero eligió muy acertadamente hacer de ella una gesta de estilo medieval, la doncella en apuros que tendrá que buscarse la vida ella sola durante casi toda la novela sin que haga su aparición caballero andante alguno que la socorra en sus apuros. Sin idealizar en ningún momento la situación, pero sin recrearse tampoco en los detalles sórdidos de la historia, todo en su justa medida como debe ser.

Los reparos se deben a que la autora ha querido introducir demasiados elementos en la novela. Está claro que Rosa Montero se inspiró en El caballero de la rosa de Chrétien De Troyes para escribir su historia, pero no era necesario que el relato artúrico estuviera presente de manera explícita en el relato ni que hubiera continuas referencias a él. También sobra para mi gusto la excesiva poetización de la adicción a la droga, su comparación con una malvada Reina Blanca que somete a sus súbditos a una tiranía despiadada. Todo esto complica en exceso una historia ya de por sí enrevesada, y resta protagonismo a los otros personajes, que habrían merecido más atención por parte de la autora.

Esta es una novela para leérsela tal cual, para poner la mentalidad analítica a cero y sumergirse de lleno en la historia que se cuenta. Algo que por desgracia ya no soy capaz de hacer, y bien que lo lamento.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No lo lamentes. Tu capacidad para analizar la literatura es digna de admiración. Al menos desde el punto de vista de alguien incompetente para hacerlo, como soy yo.
Muy buen comentario de la que me parece mejor novela de Rosa Montero.
Albanta.

Carmen Neke dijo...

Muchas gracias por tus palabras y por tu visita, Albanta. El disfrute de la literatura me sigue pareciendo en todo caso algo mucho más deseable (y envidiable) que su análisis. Así que lee y disfruta, que eso es a fin de cuentas de lo que se trata.