sábado, 3 de diciembre de 2016

La séptima función del lenguaje – Laurent Binet

Este me ha resultado ser uno de los libros más improbables que he leído. ¿Un thriller sobre una supuesta séptima función del lenguaje, descubierta por Roman Jakobson pero que no se atrevió a publicar junto a las otras seis que constituyen su modelo de comunicación lingüística? Y esto no es más que el principio: el accidente en el que murió el semiótico francés Roland Barthes resultaría haber sido un atentado contra su vida, tramado por otros semióticos franceses de renombre para hacerse con esta famosa séptima función que permitiría a su poseedor resultar invencible en cualquier duelo dialéctico. Lo que precisamente necesita uno de ellos para hacerse con la victoria en una sociedad ultrasecreta de duelos de maestría retórica en los que el ganador se alza con la gloria y el perdedor paga un alto precio...

El planteamiento tan iverosímil y las múltiples referencias semióticas y estructuralistas hacen que este libro resulte un poco ladrillo en su lectura. Pero los conocedores del mundillo intelectual y político francés de los años ochenta del pasado siglo podrán disfrutar enormemente de las tremendas idas de olla del autor con todos los personajes reales que van haciendo su aparición y a los que trata tan mal como a sus personajes de ficción (lo que hace con Derrida y especialmente con Soller no tiene nombre). Los únicos que salen un poco mejor parados son los italianos, con Umberto Eco a la cabeza, quienes además resultan hablar todos un francés perfecto. Laurent Binet es un autor muy pero que muy francés pero al mismo tiempo bien poco chauvinista y con una perspectiva bastante europea, una combinación que a mí personalmente me resulta irresistible. No soy una gran fan de la cultura francesa, pero por autores como este soy capaz de hacer una excepción.


(leído en la traducción al neerlandés de Liesbeth van Nes) 


jueves, 17 de noviembre de 2016

Haru – Flavia Company

Esta es una novela muy curiosa, de lectura amena e incluso relajante a pesar de carecer casi de argumento y de contar una historia un tanto anodina a través de unos personajes en los que no se profundiza demasiado y que tampoco resultan especialmente atractivos. Estas características, que en una obra de otro calibre podrían considerarse como eroores o incapacidades del autor, en este libro resultan ser elecciones muy acertadas a la hora de huir de las trampas fáciles de las historias ejemplares.


Al contar la historia del proceso de aprendizaje vital de Haru, la autora funciona como un testigo que se limita a transmitir muy someramente sus observaciones del comportamiento de los personajes, sin comentar, valorar, juzgar, justificar o intentar explicar estos comportamientos. Lo mejor del libro es todo lo que no hay, este minimalismo puro que deja a Haru sola con sus circunstancias y sus demonios y a los lectores con una historia reducida a su mínima expresión. Capítulos cortos, espacios en blanco y un recorrido vital de ida y vuelta narrado en un estilo escueto y sin florituras: no hace falta más para invitar al lector a seguir las peripecias de Haru con la misma limpieza mental con la que está escrito el libro.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Aquí estoy – Jonathan Safran Foer




Between any two human beings there is a unique, uncrossable distance, an unenterable sanctuary. Sometimes it takes the shape of aloneness. Sometimes it takes the shape of love.






Y así, en la última página del libro, después de 571 páginas de disgresiones argumentales el autor por fin consigue decirlo: entre dos seres humanos siempre hay un espacio infranqueable, que se compone a veces de soledad y a veces de amor. Desde un punto de vista práctico, leerse  el resto del libro va a resultar una pérdida de tiempo porque no va a aportar mucho más que esta sabiduría lapidaria. Pero como por suerte los lectores solemos ser gente poco práctica, estoy convencida de que habrá otros dispuestos a  intentar cubrir la distancia que los separa de un autor americano, cuarentón, judío y recién divorciado para entrar en ese santuario personal suyo cuya puerta ha dejado entreabierta con esta novela. Que sin ser en absoluto autobiográfica, puede llegar a contener más del autor que lo puramente anecdótico de su vida cotidiana.

Jonathan Safran Foer es un autor judío de la nueva escuela con todo el peso de la tradición novelística americana a sus espaldas, que intenta encontrar una identidad literaria propia al margen de sus ilustres predecesores. Para ello, Foer va en busca de su pasado, su presente y su futuro como un nuevo judío errante, siendo testigo de la obsesión por el nazismo de sus abuelos y la obsesión por el sionismo de su generación, buscando una identificación que se le escapa. Después de sus dos primeras novelas y de un largo periodo de silencio, Jonathan Safran Foer ha decidido volcar toda la distancia que lo separa del mundo en una novela y decir con ella: aquí estoy.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Escríbeme una foto - David Torrejón

La última obra de David Torrejón es un libro difícil de describir y aún más de clasificar. Se trata de una novela en la que los protagonistas van a escribir como tarea para un taller literario relatos basados en una foto que serán incluidos dentro de la novela. Esta foto a su vez dará pie a un juego de ficción y realidad del que participarán la escritora Paloma González Rubio y su novela El delito de la lluvia, publicada también por La Discreta pero que en este libro forma parte integrante de la trama narrativa, incluyendo la foto que dará pie a los relatos y a los sucesos que acontecerán al protagonista. Y el juego de identidades tan importante en toda la novela, ¿termina realmente al final de la obra o podemos permitirnos caer en el cliché imperdonable de identificar al narrador en primera persona con el autor de la obra?

Todos estos juegos literarios y artificios narrativos pueden hacer temer una novela experimental, ilegible, solo apta para los iniciados en los ritos de la postmodernidad. Afortunadamente David Torrejón no es un autor susceptible de olvidarse tan fácilmente de su público lector y nos vuelve a brindar una obra abierta a todo el que esté dispuesto a embarcarse con él en un viaje de exploración de las fronteras de la obra escrita, un viaje en el que no faltará acomodo, animación, guía y apoyo logístico de manera que nadie se perderá por el camino ni tendrá que abandonar desanimado ante la dificultad de la empresa.


Escríbeme una foto es un libro que demuestra que la novela experimental no tiene por qué ser elitista ni difícil. Que es posible escribir libros inteligentes, divertidos y profundos aptos para todos los públicos. Y que merece mucho la pena tener en cuenta las publicaciones de editoriales independientes como La Discreta, que dan a sus autores la oportunidad de escribir fuera de las modas y de las leyes de mercado libros que merece la pena comprar, leer y regalar.

Retrato del autor de la mano de Jordi Berenguer Barrera

jueves, 9 de enero de 2014

Los desorientados - Amin Maalouf

Si no me llegan a regalar este libro nunca me lo habría leído. Y habría sido una pena, porque empezar el año sentada al sol con esta lectura fue una experiencia única.  El protagonista de la novela, que vive exiliado en París donde trabaja como profesor de historia en la universidad, vuelve a su tierra natal para el entierro del que fue su mejor amigo pero del que vive distanciado por un conflicto sobre el que se irán dando los detalles a lo largo del libro.  Este regreso, cómo no, será el detonante de una serie de reencuentros con el pasado y numerosas reflexiones sobre la situación pasada y presente de ese país que nunca se nombra.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol.  Y el hecho de que los datos biográficos del protagonista correspondan en gran medida con los del autor despiertan de manera natural (y sin duda calculada) la curiosidad del lector por saber dónde acaba la ficción y dónde empieza la realidad.  Aunque realidad bien poca vamos a hallar en unos personajes que son fundamentalmente alegóricos, representantes de diferentes etnias, creencias religiosas e ideologías que una vez fueron capaces de convivir en armonía y ahora se hayan dispersos por el mundo sin poder encontrar su sitio en la vida.  Los escenarios y situaciones narrados dan una fuerte impresión de veracidad pero el desarrollo narrativo es fundamentalmente reflexivo y nostálgico, lo que en absoluto afecta a la legibilidad o interés del libro que se lee como un bestseller pero deja huella como la gran obra que es.  No conocía al autor ni sé si volveré a leer algo de él, sin embargo esta novela va a ser uno de mis mejores libros del año que acaba de empezar.  Un libro así es todo un regalo.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Agua dura - Sergi Bellver

Este libro ha caído en mis manos por obra y gracia de una amiga que se apresuró a enviármelo cuando terminó de leérselo con el mensaje de:  este libro te lo tienes que leer.  En tales circunstancias no tuve más remedio que apresurarme a cumplir su deseo, algo de lo que no me arrepiento en absoluto porque uno de mis últimos libros de 2013 ha resultado ser también uno de los mejores.

Los relatos de este volumen en general me han gustado mucho, algunos de ellos están especialmente bien resueltos teniendo en cuenta lo complicado del planteamiento.  Lo que me tiene un tanto pensativa es por qué el autor se complica la vida situando sus relatos en ambientes y situaciones tan exóticos y remotos (EE.UU., Holanda, Sao Paulo, Londres). En la mayoría de los relatos hay una huida sistemática del propio ambiente cotidiano, una especie de antirrealismo radical. Curioso.

Y no digo que este pseudoescapismo no me guste. La verdad es que el autor resuelve muy bien la papeleta, soy bastante alérgica a la moda actual de que todo el mundo escriba como si hubiera nacido en Nueva York pero tengo que admitir que Sergi Bellver consigue que el fondo y la forma de los relatos constituyan una unidad inseparable y que la historia gane con la localización escogida. Especialmente en El nudo de Koen y en Los pájaros de Moscú, dos relatos que verdaderamente ha bordado.

Según he leído al final del libro, los dos últimos cuentos del volumen (Mala hierba e Islandia) son los más recientes y los únicos inéditos ya que el resto ya había aparecido en otras publicaciones. Me han gustado muchísimo los dos, me han parecido más maduros, más labrados y menos atentos a responder a un determinado esquema estilístico que (la mayoría de) los anteriores. Más auténticos. Si son una muestra de cómo va a evolucionar el estilo de Sergi Bellver, ya espero con impaciencia su próximo libro.

domingo, 13 de octubre de 2013

Ciudad abierta - Teju Cole

Este libro me ha gustado muchísimo, en mi ranking personal es firme candidato a convertirse en libro del año. Teju Cole ha escrito una obra fictiva de no ficción (no sé por qué lo llaman novela porque no lo es), llena de sensaciones y reflexiones sobre el mundo, las ciudades y sobre todo la gente de hoy. El protagonista narrador va por el mundo caminando y observando, y en sus paseos y observaciones va revelando tanto de sí mismo como del mundo que observa con curiosidad casi científica fruto de su profunda soledad y desconexión de todo y de todos.  Cole consigue lo que los buenos ensayistas, hacer que un punto de vista muy personal se convierta en universal por lo modesto y acertado de sus miras. El retrato que hace de Bélgica y de los inmigrantes marroquíes en Bruselas es al mismo tiempo brutal y magistral, da en el clavo como ninguno de los implicados en el asunto ha sido capaz hasta ahora de hacerlo. Si lo que cuenta sobre Nigeria y los EE.UU. es igual de cierto (y no veo por qué no iba a serlo) el valor testimonial del libro se eleva a la altura de su valor literario y narrativo, que de por sí ya es bien alto. Un libro completamente diferente para leer con una mente abierta y sin prejuicios de género para disfrutarlo en toda su valía.